Gaucin
Santo Niño
 
Santo Niño
San Juan de Dios
Historia de la Adelfilla
Imagen Santo Niño
Holy Child of Gaucín
El Santo Niño de Gaucín
V Siglos de devoción
Romance del Encuentro
 
 


San Juan de Dios: las imágenes que narran su vida (artes plásticas iconografía de San Juan de Dios)
Juan Miguel Larios Larios

Diario Granada Hoy, 10 de octubre de 2006


"Vive en Granada un varón con sencillez cristiana y pobreza; su nombre es Juan, y por sobrenombre de Dios". Estas palabras de Blas Ortiz, un canónigo de la catedral de Toledo, escritas en 1549 con motivo de la fundación de un hospital en esa ciudad, constituyen la primera referencia a San Juan de Dios. Desde entonces hasta nuestros días su vida, su obra y su personalidad siguen atrayendo la atención del público, como prueba la reciente adaptación cinematográfica de su biografía, protagonizada por Timothy Dalton. Pero el último análisis sobre el santo granadino es la obra de Juan Miguel Larios Larios, que ha abordado su estudio desde la perspectiva de su representación iconográfica.
San Juan de Dios, la imagen del santo de Granada es el título del libro, una síntesis de la tesis que Larios presentó en 1995 para acceder al título de Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Un trabajo al que dedicó 15 años de investigación y con el que obtuvo la máxima calificación del tribunal académico.

 

Publicado por la editorial Comares, la obra que se ha presentado este año es sólo un resumen de un tomo y medio de la tesis. Para abordar los fundamentos biográficos de la iconografía del santo, Juan Miguel Larios ha realizado un estudio de sus biografías a lo largo de todos los tiempos, así como su firma, cartas, recibos o los testimonios de los testigos de su proceso de beatificación.

El propio Larios explica en el prólogo que "para una acertada interpretación de las imágenes sagradas resulta primordial el conocimiento de las fuentes literarias que contribuyeron a su creación". Según se recoge en el estudio, desde la cita de Blas Ortiz, un año antes de 1550, fecha en la que murió San Juan de Dios, hay que esperar hasta 1585 para encontrar la primera biografía del santo, obra de Francisco de Castro.

 

Para el investigador, es uno de los relatos más fidedignos, "pues no da pábulo a las invenciones y a los milagros". El próximo relato que aparece sobre la vida de San Juan de Dios es obra de fray Dionisio Celi. Según Larios, "él es el creador de la leyenda del santo, el que se inventa todos los hechos prodigiosos". "Necesitamos saber leer las "florecillas" de su vida, para llegar a descubrir el simbolismo y el mensaje oculto en tanta y tan rica piadosa invención", señala Larios, que analiza también esas invenciones en su estudio porque "esos episodios" obra de la imaginación de los biógrafos son tan importantes como los reales ya que "tiene su correspondiente proyección en las realizaciones iconográficas".

 

De este modo, al santo se le representará plásticamente ornado con lo que Larios califica como "atributos". Unos será propios de su biografía y otros que él denomina "prestados" son comunes a las imágenes de otros santos.

Estos atributos – "objetos que acompañan a la imagen del santo y lo identifican"– pueden ser desde un crucifijo, una aureola o un reloj de arena, hasta unas llamas. Muchos son comunes con las representaciones plásticas de otros santos porque "contribuían a mitificar y a sobrenaturalizar su figura" alimentando la imaginación de espectadores o lectores ya que conseguían aumentar su admiración y veneración.

 

Entre los propios, Larios señala como los más importantes la granada con el crucifijo, y la corona de espinas. Los primeros, según recoge el estudioso en su libro, se incorporan a las narraciones biográficas de San Juan de Dios con el episodio de la aparición del Niños Jesús junto a la fuente de Adelfilla, en Gaucín.

 

Este episodio milagroso, que forma parte de la leyenda mística de su vida, cuenta como se abre para el santo el camino hacia su destino de entrega al servicio del prójimo. Cuando San Juan de Dios se dispone a saciar su sed en la fuente de La Aldefilla el niño Jesús se le aparece y, mostrándole una granada abierta de la que brota una cruz, le anuncia: "Mira que Granada será tu cruz y por ella veras en la gloria de Jesús", según reza en el relato de Celi.

 

La corona hace alusión a un suceso místico que ocurrió en la iglesia del Sagrario de Granada, donde el santo experimentó la colocación de una corona de espinas sobre su cabeza de la mano de la Virgen y san Juan mientras oraba ante un crucifijo.

 

Además de la corona, el crucifijo y la granada, Larios recoge otros 27 atributos que también aparecen en las representaciones de otros santos. "Por ejemplo, los desvalidos, son propios de todos los santos que ejercen la caridad. La aureola o los ángeles, son sinónimo de santidad. La calavera o el reloj de arena son comunes a todos los santos penitentes y ascetas; igual que la cruz patriarcal lo es de todos los fundadores de órdenes, algo que también ocurre con los libros. La disciplina, de los penitentes; y el rosario, de las órdenes que profesan la devoción mariana".

 

Con cada atributo, el autor sigue siempre el mismo método: dedinirlo, analizar su valor simbólico general, aplicarlo a san Juan de Dios a partir de los textos biográficos e ilustrarlo citando algunas obras de arte que lo representan.

Para documentar estos ejemplos Juan Larios ha inventariado grabados, esculturas y pinturas sobre el santo procedentes de todo el mundo y de diferentes periodos históricos, aunque se ha centrado en el de Andalucía "porque había que poner límites a las fuentes". "Además, el material más abundante y de más calidad es el que se produce en España, en concreto en esta comunidad autónoma".

 

Desde la primera imagen del santo, un grabado xilográfico anónimo que data de 1579, el autor analiza como han ido evolucionando las representaciones de San Juan de Dios de acuerdo con los gustos e intereses de las diferentes épocas.

 

Desde los "verdaderos retratos", aquellos más fidedignos con la fisonomía del santo que se describe en los textos literarios, pasando por los conjuntos seriados, aquellos que decoran los claustros y las iglesias de la Orden Hospitalaria, miles de imágenes son analizados por Larios en un ensayo que proporciona las claves para retratar al santo a través de las claves simbólicas de sus retratos.


Más Información