Benarrabá: En la ladera del monte Porón
Málaga Hoy. 23 de septiembre de 2005

M. López


Es el lugar de los hijos de Rabbah o, al menos, ésa es la traducción del nombre (Banu Rabbah) del antiguo enclave árabe sobre el que hoy se levanta Benarrabá. Un hermoso pueblo blanco conformado de callejuelas enrevesadas, empinadas y angulosas (por encontrarse el casco urbano en las laderas del monte) y todavía empedradas. El resultado es una fisonomía puramente musulmana, que sólo traiciona la cúpula de azulejos de la torre de su iglesia parroquial, su más notable edificación, y que se ubica junto a casas dieciochescas.

 

Benarrabá se encuentra a 37 kilómetros de Ronda y a 157 de Málaga, entre los arroyos de las Vegetas e Infiernillo, y supone un destino idóneo para los amantes de la naturaleza ya que tiene un entorno natural maravilloso con uno de los bosques más frondosos de la provincia, que se puede recorrer a pie, en bicicleta o a caballo y en el que se pueden ver alcornoques, encinas y pinos, por un lado, y, por otro, olivares y cereales, cultivos que en las riberas de los ríos dan paso a cítricos, hortalizas y frutales.

 

Entre los destinos para los que les gusten la naturaleza están el Peñón, los bosques de pinsapos, las buitreras del valle del río Guadiaro o las rutas por el río Genal. Precisamente en la vertiente que cae hacia este río, hay un paisaje de espectacular belleza con un rico sotobosque de madroños, brezos, durillos, lentisco, mirtos, escobones y una gran cantidad de helechos.

En el casco urbano de esta localidad se encuentra la ermita del Cristo de la Vera Cruz, del siglo XVII –que conserva una importante talla de Cristo crucificado–, la iglesia parroquial de San Sebastián, de comienzos del siglo XVIII, y las ruinas del antiguo castillo medieval, en la ladera del monte Porón. Esta fortaleza sirvió de atalaya para divisar y defender a otros pueblos de la misma serranía como los vecinos de Jubrique, Gaucín, Algatocín y Genalguacil. Incluso hay quien asegura que el castillo de Benarrabá tenía comunicación subterránea con los de Casares y Gaucín. Otra leyenda cuenta que, en esta época de asentamiento árabe, existía una familia de tintoreros que vivía en las riberas del río Genal y que elaboraba unos tintes exquisitos, especialmente el de color carmesí, cuyo brillo y belleza, se decía, conseguía gracias a las propiedades mágicas de las aguas puras del Genal, de donde se abastecían sus pozos. El hecho histórico es que, tras la conquista por los cristianos, estas tierras pasaron directamente a la Casa de Medina Sidonia, de la que el noveno duque pasó por Benarrabá, camino de Montilla donde fue a recoger a su esposa, Juana Fernández de Córdoba.

 

Entre los bienes culturales de esta localidad, se encuentra la ermita del Cristo de la Vera Cruz de Benarrabá, que se construyó en el siglo XVII, aunque con posterioridad se le hicieron algunas reformas. Tiene una sola nave y en su interior guarda un magnífico retablo de madera policromada que data del siglo XVIII. De mayor interés es la parroquia de San Sebastián, que data de la primera mitad del siglo XVIII y fue muy reformada tras la Guerra Civil. De ella destaca la torre, ubicada en el penúltimo tramo de una de sus tres naves.

 

Benarrabá, que celebra dentro de una semana la fiesta de San Miguel (las Fiestas Grandes de la localidad), cuenta con un hotel rural, dos casas rurales y dos cortijos reformados y acondicionados. El hotel, Banú Rabbah, se encuentra en un lugar privilegiado desde donde se puede contemplar una de las más impresionantes panorámicas de Valle del Genal y Sierra Bermeja. Este hotel organiza actividades para el visitante como rutas guiadas en mulo, senderismo por diversos recorridos marcados, excursiones en 4x4, recolección y usos de plantas medicinales, cursos de pintura y cenas flamencas.

 

Para llegar a Benarrabá, si sale de Ronda o sus proximidades, lo más cómodo es tomar la carretera A-369 (Ronda-Algeciras), y una vez que ha dejado atrás Algatocín, adentrarse por la MA-538 hasta Benarrabá. Si se parte de la Costa del Sol, es aconsejable circular por la N-340 hasta Manilva, y de allí tomar la A-377 hasta Gaucín, donde se enlaza con la A-369 y por la ya mencionada MA-358 se accede a Benarrabá.