Diego Fernandez, Alcalde de Júzcar.
La Opinión de Málaga. 28 de junio de 2005

Blas Gil.

 

El regidor serrano accedió a la alcaldía en los tiempos de la dictadura, cuando fue nombrado a dedo.
En la democracia, sus vecinos lo han elegido una vez tras otra.


 

“Tras 32 años de

alcalde ya no me

presentaré

más"

Diego Fernández acaba de cumplir sus 32 años al frente del Ayuntamiento serrano de Júzcar. Accedió a la alcaldía en los tiempos de la dictadura, cuando fue nombrado a dedo, sin saber él aún los motivos, por el gobernador civil de la época. Posteriormente en la democracia, ha sido elegido legislatura tras legislatura por sus vecinos y, por ello, recientemente el Partido Popular, formación a la que pertenece, le ha dedicado un merecido homenaje.
-¿Cómo llegó usted por primera vez a la alcaldía de su pueblo?
-En 1973 visitó la población el entonces gobernador civil de Málaga, Víctor Arroyo, y, sin saber yo los motivos, me nombró a dedo. Después de tantos años me sigo preguntando por qué me eligió a mí.

Tres décadas
Diego Fernández accedió a la
alcaldía de su pueblo en la década de los años 70, al ser designado
a dedo por el gobernador civil de la época. Posteriormente,
en la democracia, se presentó por la

UCD y después por el PP y ha sido elegido una vez tras otra por sus vecinos como regidor, puesto que lleva ocupando 32 años.

Proyectos
Uno de sus principales logros lo realizó en 1976, al crear una
red de abastecimiento y saneamiento
en el pueblo. A partir de entonces, los vecinos
pudieron contar con agua corriente
en sus hogares. Hasta ese momento se tenían que
abastecer de las cuatro fuentes públicas que había en el
municipio. Ahora ha construido
un nuevo cementerio y está
mejorando la red de alumbrado

público.

-¿Durante todos estos años habrá realizado muchos proyectos en el municipio. ¿Cuál recuerda con más ilusión?
-Uno de mis principales logros lo conseguí al poco tiempo de llegar al cargo, ya que en 1976 el municipio aún no tenía agua corriente en las casas y los vecinos se tenían que abastecer de las cuatro fuentes públicas que hay en el pueblo, con cubos y cántaros. Después de grandes esfuerzos, conseguimos construir una red de agua potable y saneamiento, que llegó a todos los hogares de Júzcar, lo que, sin lugar a dudas, contribuyó notablemente a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

-¿A pesar de haberse jubilado, usted se volvió a presentar en las elecciones municipales de 2003, cuando, según había anunciado, se pensaba retirar. ¿Qué pasó para que fuese nuevamente el número uno del PP?

-La verdad es que en aquella ocasión no tenía intención de retirarme, ya que me apetecía dedicarme a mi huerto. Fueron los vecinos los que me obligaron a
que encabezara de nuevo la lista del PP, y aquí estoy de nuevo para lo que haga falta.

-¿Pero ésta sí es la última legislatura... ¿no?
-Ya son muchos años en el puesto y hay que dar paso a la gente joven. Sin ninguna duda, éste será mi último mandato en el Ayuntamiento de Júzcar.
-¿Tiene ya designado a su sucesor o sucesora?
-Eso lo tendremos que analizar en el partido, ya que contamos con muy buena gente que puede ser el número uno de la lista en las próximas elecciones sin problema.

PROBLEMAS:

LA DESPOBLACIÓN
ES EL ASUNTO QUE MÁS PREOCUPA A DIEGO FERNÁNDEZ

-Nos centramos ahora en el presente, ya que aún le quedan dos años por delante y está acometiendo varios proyectos de interés para el municipio.
-El viejo cementerio se había quedado pequeño y, por ello, hemos terminado de construir el nuevo, que dispone de 200 nichos. Por otra parte, estamos acometiendo varias fases de mejora del alumbrado público y tenemos un proyecto para construir viviendas. Igualmente, otra de las iniciativas es la recuperación del puente Alcapana y el acondicionamiento de carriles agrícolas.
-Al ser un pueblo pequeño, su presupuesto no debe ser muy elevado...
-Efectivamente, en la localidad contamos con 230 vecinos y, por ello, el presupuesto es bajo. Contando todas las actividades e inversiones, disponemos de un presupuesto de 90.000 euros y con eso hay para lo que hay y nada más.
-Muchos alcaldes del Valle del Genal y del resto de la Serranía de Ronda comentan que uno el de la despoblación. ¿Aquí sucede lo mismo?
-Pues igual, llevamos varias décadas en las que fallecen más vecinos que los que nacen y todo debido a que los jóvenes se van a otros lugares a trabajar y a crear sus familias. Aquí no hay industrias importantes que los puedan retener y, por ello, cada vez vamos quedando menos gente.
-Pero suponemos que estarán llegando ayudas oficiales para fomentar el empleo y mejorar la calidad de vida...
-De la Diputación sí, pero de la Junta de Andalucía regular, ya que para subvencionarte algo el Ayuntamiento tiene que aportar un 20 ó 30 por ciento y nosotros no tenemos ese dinero para afrontar proyectos.


Foto.-

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