"Esto parecía el cortijo del alcalde más que un Ayuntamiento"
Málaga Hoy

11de abril de 2005
AUXI F. PALENQUE

 

Igualeja, -¿Cómo han sido estos primeros días en la Alcaldía? ¿Ha habido algún incidente, como se temía?

Fernando Guerrero. Alcalde

–Todo está tranquilo. Parece que las aguas están volviendo a su cauce y todo tiende a la normalidad. Con Gaspar [el alcalde saliente] me he cruzado un par de veces. No nos hablamos y ya está.

 

–¿En qué estado ha encontrado el Ayuntamiento?

 

–Con poquísimo dinero, sólo 175 euros en la cuenta del banco que ya hemos gastado para pagar una factura de teléfono móvil del alcalde. Lo peor son los más de 180.000 euros que el Ayuntamiento debe a Sevillana. A eso hay que sumarle los intereses de los 20 años que hace que aquí no se paga la luz. Ya estamos gestionando la forma de pago con la empresa. También nos hemos encontrado facturas de móvil del alcalde de 500 euros al mes y una línea desviada desde el Ayuntamiento hasta su casa. Esto parecía el cortijo del alcalde en vez de un Ayuntamiento.

 

Fue teniente de alcalde de Gaspar Domínguez y le presentó una moción de censura con el apoyo de los tres concejales del Partido Popular. ¿No hubiera sido más lógico que fuera alcalde uno de estos tres ediles?


–Ellos querían sacar de la Alcaldía a Gaspar Domínguez como fuera. Yo he sido militante socialista durante 30 años, pero hace unos meses Gaspar hizo algo que no me gustó. De buenas a primeras le cortó el agua y el saneamiento a Juan Ductor, portavoz del Partido Popular. Cuando le pregunté el motivo, puesto que tenía los pagos al día, Gaspar me contestó con la frase "al enemigo ni agua". Luego estuvo el asunto de la casa que compraron los concejales del PP en la plaza del pueblo y que estaba en ruinas. Gaspar la declaró como edificio protegido para impedir que hicieran la obra. Aquí antiguo y de protección sólo tenemos la ermita, que es del siglo XVIII.

 

–Antes de la moción se hizo pública una supuesta carta en la que dimitía como concejal. ¿Qué resultó de todo aquello?


–El 23 de marzo, después de que se presentaran la firmas para la moción, el alcalde [Gaspar Domínguez] convocó un Pleno al que ni los concejales del PP ni yo asistimos porque algunos vecinos nos avisaron de que iba a haber problemas gordos. Gaspar sacó la carta con la firma falsa diciendo: "Esto es una bomba". La gente que lo apoyaba salió a la plaza del pueblo a bailar mientras gritaban "ya cayó el cartajimeño", refiriéndose a mí, porque he nacido en Cartajima. Obviamente era falsa y fue denunciado en el Juzgado de Ronda por un delito de querella y falsedad documental.

 

–Pero usted era el teniente de alcalde de Gaspar Domínguez...

 

–En el momento de presentar la moción, no. Me había cesado en mi cargo porque protesté por lo de Juan Ductor y otras cosas. El 1 de marzo Gaspar se marchaba a Asturias en un viaje de Diputación con otros alcaldes. Me dejó preparado el cese sin explicaciones y de manera cobarde, e incluso estuve esperando hasta el día 18 por si quería hablar conmigo o rectificar.

 

Se hablaba también de supuestas irregularidades en licencias de obras que usted otorgó cuando era concejal de urbanismo. ¿Es cierto?

–Falso. Los documentos fueron remitidos a los servicios jurídicos de la Diputación de Málaga y todas las licencias y demás documentos firmados son legales.

 

–¿Y qué hay de la acusación de Gaspar Domínguez de que detrás de la moción de censura hay intereses especulativos y urbanísticos?

 

–Sí, en los veinte campos de golf que se pueden construir aquí (risas). Hay que ser realistas, aquí no hay terreno ni nada que se le parezca para andar especulando.


Fotos.- Málaga Hoy; Instituto de Estadística de Andalucía; Diario Sur.