El nacimiento del Genal
Diario Sur.

ALMUDENA SALCEDO

3 de abril de 2005

Con sólo mil habitantes, el municipio de Igualeja esconde tesoros naturales.

 

Igualeja, un pequeño pueblo de la Serranía de Ronda, guarda entre sus tesoros más queridos el nacimiento del Genal, río que da nombre a un frondoso valle poblado de castaños y algún que otro olivar. El nacimiento se encuentra a la entrada del municipio, donde la fresca brisa y el sonoro correr del agua invitan a la tranquilidad y el descanso, por eso son muchos los que acuden allí a pasear o a comer en las orillas de ese río recién nacido. Es más, los vecinos han escogido ese rincón durante generaciones para celebrar sus momentos más felices con grandes comidas, y pocos son los igualejeños que no guardan en sus casas fotografías con la gruta del Genal de fondo.

El río es el punto de partida ideal para iniciar un breve paseo por las calles del municipio. Al principio se encuentra la parte más moderna y, quizás por eso, la menos atractiva, pero a sólo unos metros comienza el casco viejo donde se suceden las fuentes públicas que recuerdan la importancia que el agua tiene en este pueblo de sólo mil habitantes.

La iglesia de Santa Rosa de Lima, que fue construida en el siglo XVI y posteriormente fue reformada en los siglos XVII y XVIII, es uno de los tesoros históricos de Igualeja, y su visita es casi obligada. Cerca de la iglesia está la plaza, flanqueada por naranjos y, en un callejón cercano, la ermita del Divino Pastor, del siglo XVIII.

 

Calles con encanto.

 

Las calles de Igualeja suben y bajan, zigzaguean, y algunas terminan en callejones sin salida. Eso forma parte de su encanto, así como las rejas de ventanas y balcones y los coloridos geranios que las adornan. Y desde cualquier subida, desde cualquier balcón al valle, se divisarán castaños hasta donde la vista se pierda, árbol que hace que el Valle del Genal cambie de color en función de la época del año.

Una vez terminado el paseo, lo mejor es regresar al punto de inicio, al nacimiento, y allí descansar, comer y relajarse viendo la gruta de la que mana el río, el Genal, que en su largo camino riega numerosos huertos de la zona. Antiguamente, cuentan los lugareños, el río llevaba truchas, lo que evitó su trasvase, aunque esto ha quedado convertido en una vieja leyenda. Desgraciadamente ahora son muchos los puntos donde el Genal agoniza a causa de la contaminación, un mal que aún no ha llegado a la gruta que lo ve nacer, pero que sí ha calado hondo entre sus vecinos que se lamentan de la pérdida de viejas riquezas. Por eso, los igualejeños cuidan con mimo su río y se preocupan de que nada lo enturbie, al menos, mientras sus aguas discurran por el pueblo.

Cómo llegar:
Qué ver:
Qué comer:
Productos típicos:

Por la carretera A- 397 San Pedro de Alcántara-Ronda, a 142 kilómetros de Málaga.

El nacimiento del río Genal, a la entrada del municipio, la cueva de la Fuensanta, la iglesia de Santa Rosa de Lima, el nicho de Nuestra Señora de la Misericordia y la ermita del Pastor Divino.

Son típicas del lugar las gachas, el gazpacho, el salmorejo, las migas, el mosto y los borrachuelos, sin olvidar, por supuesto, las castañas, cuyo árbol puebla la zona.

Destacan los objetos de esparto realizados de modo artesanal

 

Foto.- Ecijara (Diario Sur)