OTOÑO EN EL VALLE DEL GENAL

Aehcos Magazine de la Costa del Sol

Nº 36 Otoño/2004

 

El lento pero imparable cambio de tonalidades que admiramos en la naturaleza los últimos días de septiembre anuncian la inexorable llegada del otoño. Los múltiples verdes dan paso a variados rojizos, a infinitos amarillos, a un sinfín de ocres. Los bosques de Málaga se desnudan sin rubor al tiempo que la hojarasca alfombra sosegadamente los campos, haciendo crujir la tierra a cada paso. Los colores se solapan, se superponen, se mezclan de forma casi impresionista en nuestra retina. Uno de los lugares mas bellos para observar esta asombrosa metamorfosis es el Valle del Genal. La estación más nostálgica del año alcanza aquí su cenit con la recogida de la castaña, una labor ancestral que da comienzo cuando las caducas hojas del calendario caen bajo el revolucionario mes de octubre.


Es una de las actividades más productivas de este rincón de la provincia de Málaga pero también una de las más desconocidas. Los castaños ocupan una superficie de 3.500 Ha. A lo largo y ancho de varios pueblos del interior: Igualeja, Cartajima, Pujerra, Jubrique, Faraján, Parauta y Genalguacil.
La recogida de la castaña arranca a principios del mes de octubre y se prolonga 20 largos días. En la recolecta participan familias enteras. Habitualmente, las mujeres son las encargadas del trabajo en el campo. El hombre, por su parte, transporta el producto y lo comercializa. Los útiles básicos para recoger la castaña son : guantes de goma para no pincharse con los erizos (abrigo de púas que cubre el fruto), varas para obligarlas a desprenderse de las ramas y canastos de esparto o mimbre para almacenarlas y separarlas según sean "bravías" o "pilongas" .
La bravía (la originaria del castaño del Genal), es más pequeña aunque su erizo es mucho más espinoso. Otros atributos son su "culo" pequeño y su dureza al pelar. Es una castaña de pero calidad, de bajo valor gastronómico, por lo que suele utilizarse para alimentar el ganado. La pilonga es el resultado de un injerto y se caracteriza por ser más grande, por tener el erizo que lo recubre menos espinoso, por su fácil pelaje y, lo que es más interesante, por su alta riqueza culinaria.

 

LA PRIMERA DE EUROPA

Pero sin duda, la gran baza de la castaña del Genal, frente a otras, es su carácter tempranero, convirtiéndose siempre en la primera en llegar al mercado español y europeo. En los últimos años, para mejorar su comercialización se han creado varias cooperativas de primer y segundo grado (como las de Jubrique y Pujerra).
Tras la cosecha, no llega la calma. Al contrario. Comienza la ardua tarea de limpieza: se acicalan los árboles, se queman las ramas dañadas, se abancalan los castaños en las zonas de mayor pendiente para evitar la erosión, se abona la tierra…. En definitiva, se 'prepara el castañar para el siguiente octubre.

 

UNA INDUSTRIA EN ALZA
La cooperativa de segundo grado "Valle del Genal", ubicada en Pujerra, inició hace un par de años una prometedora fase de expansión de venta directa en el cercano mercado europeo y en otros mucho más lejanos, como Australia, Japón y Estados Unidos.

Castañas congeladas, harina de castaña, puré de castaña, castañas en almíbar, licor de castaña, marrón glacé…. Las posibilidades son infinitas. Sin olvidar el nuevo producto "estrella " de este proyecto autóctono: la castaña ecológica.
Todo un desafío para estas buenas gentes, para todas aquellas familias que cada mes de octubre hacen crujir la tierra para recoger el otoñal fruto más esperado y valioso del Valle del Gena.l

Fotos y texto.-

 

 

Revista de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol