Buscan métodos no químicos para controlar el gusano de los castañares de la Comarca

 

El Ceder firmó ayer un convenio de colaboración con la Universidad de Córdoba Se está probando con la instalación de trampas con atrayentes sexuales

 

Diario Sur. 9 de junio de 2004
ALMUDENA SALCEDO/RONDA

 

Los castañares forman parte del paisaje de la Serranía de Ronda. Muchas son las familias que dedican sus ratos libres a cuidar extensos castañares y, por eso son también muchos los vecinos de la Comarca que conocen el gusano de la castaña, la plaga más dañina de los castañares junto con el Balaninus. Por este motivo el Centro de Desarrollo Rural de la Serranía (Ceder) ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad de Córdoba para la realización del 'Estudio de la eficacia de trampas con feromona sexual para el control de Cydia Splendana en los castañares de la serranía'.

 

En realidad los contactos entre la Universidad y el Ceder se produjeron hace tiempo, pero es ahora cuando esos lazos de unión se van a hacer oficiales a través de este convenio. De hecho en el verano de 2002 se realizaron los primeros ensayos en una finca del término municipal de Pujerra propiedad de Francisco García. Allí se instalaron trampas tipo delta- con forma de tienda de campaña- con atrayentes sexuales. Un año después, en 2003, se amplió la experiencia a una finca de Genalguacil. Entonces las trampas tipo delta se sustituyeron por las de tipo polillero, similares a un pequeño cubo de plástico, y el estudio se amplió con los efectos que estas trampas podrían tener sobre la fauna auxiliar.

 

Ahora continuarán los ensayos, aunque ya de una forma regulada, según recoge el convenio firmado ayer tarde en el Palacio Mondragón. Un acto en el que participaron el Vicerrector de Presupuestos y sociedades participadas de la Universidad de Córdoba, José Roldán Cañas, el profesor del departamento de Entomología Agroforestal, Enrique Vargas Osuna, el presidente del Ceder, Francisco Márquez y el gerente, Juan Manuel Gutiérrez.

 

El origen

 

La Universidad de Córdoba estaba elaborando un estudio sobre los castañares andaluces bajo el patrocinio de la Consejería de Medio Ambiente cuando el Ceder le propuso realizar experiencias de control no químico del gusano de la castaña.. Entonces el profesor Enrique Vargas propuso la colocación masiva de trampas con feromonas sexuales, un método conocido como de confusión sexual. De este modo las pruebas que se están ejecutando en la actualidad deben de servir para verificar la eficacia del método. Una vez hecho esto el siguiente paso será buscar fórmulas para abaratar el coste del mismo. El objetivo: conseguir castañas sanas.