El pan de otra época todavía se elabora en Benalauría
El horno ha pasado ya por cuatro generaciones familiares. Un horno inaugurado en 1892 cuece cada día 300 kilos de pan. Su fama ha llegado a Madrid, Barcelona y Francia
La Opinión de Málaga.

Blas Gil. 16 de mayo de 2004


Aunque el comentario más extendido cuando alguien va al supermercado es "el pan de ahora no es como el de antes", aún quedan algunos lugares en la provincia de Málaga en los que se sigue elaborando este alimento de primera necesidad de la forma más tradicional y natural.


Es el caso de la panadería Hermanos Guerrero, del municipio serrano de Benalauría, que cuenta con un antiguo horno de leña viene trabajando sin descanso desde el ya remoto año 1892. "Aquí seguimos elaborando el pan como lo hacían nuestros bisabuelos , con paciencia y con productos de la tierra y leña del Valle del Genal", comenta Natalia Guerrero, una de las componentes de la saga familiar que desde hace más de un siglo se ha dedicado a dar forma y a hornear el pan que actualmente se distribuye por toda la Serranía de Ronda y por múltiples municipios de Málaga y la Costa del Sol.
Aunque el proceso de elaboración del pan en un horno de leña es mucho más laborioso que en uno eléctrico, ya que hay que estar dándole la vuelta a las piezas constantemente para que no se quemen y limpiar diariamente las cenizas, "nosotros seguimos apostando por mantener las tradiciones, aunque económicamente no resulte tan rentable como muchos piensan", explica la panadera.

 

Encargos de fuera. No obstante, los 300 kilos de pan que produce cada día este horno de barro tienen la venta garantizada, puesto que los encargos llegan diariamente a la panadería, que en algunas ocasiones no puede atender a la generosa demanda que recibe desde diferentes puntos de Andalucía. "Incluso, tenemos clientes fijos que nos hacen los pedidos desde Francia, Barcelona y Madrid", puntualiza con orgullo una de las hermanas Guerrero.


Uno de los motivos por lo que el pan que se elabora en el horno de leña de Benalauría tiene tanta aceptación en el mercado es que estas piezas de masa de harina permanecen sin problemas esponjosas y tiernas hasta un máximo de diez días.


Foto.-www.benalauría.com