|
Multa de 60.000 euros por arrancar un pinsapo
La Opinión de Málaga.
26 de Octubre de 2003
Blas Gil. Ronda
Un vecino de Benalmádena
fue sorprendido en el paraje natural de Los Reales con un ejemplar
de esta especie protegida en sus manos
La Delegación Provincial de
Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha iniciado la tramitación
de un expediente sancionador contra un joven vecino de Benalmádena
que el pasado verano fue sorprendido por un agente forestal tras
arrancar un pinsapo de regeneración de mediana edad en el
paraje natural de Los Reales, entre los términos municipales
de Genalguacil y Estepona.
La infracción cometida por este joven, cuyas iniciales son
A. R. M., se considera "muy grave", por lo que puede enfrentarse
a una sanción económica que oscilará entre
los 60.000 y 600.000 euros, y que es la que se contempla para este
tipo de actuaciones en el artículo 489 de la Ley de Protección
de la Flora y Fauna. Lo más probable, sin embargo, es que
la multa se quede en la cuantía mínima.
El delegado provincial de Medio Ambiente, Ignacio Trillo, explicó
que este tipo de infracciones son poco frecuentes, "ya que
todo el mundo sabe que el pinsapo es una especie protegida y en
peligro de extinción y las normativas establecen claramente
que no pueden ser talados ni arrancados de su medio natural".
Trillo recordó que sucesos como éste eran más
habituales hace una década, cuando muchas personas se lanzaban
a los montes de la Sierra de las Nieves, Sierra de Grazalema y Los
Reales para cortar pinsapos, que posteriormente utilizaban como
árboles de Navidad. "Afortunadamente esta costumbre
se ha ido perdiendo con el paso de los años", puntualizó
Trillo. En los próximos días se le comunicará
al joven denunciado la apertura del expediente sancionador.
Quería el pinsapo para
cultivar un bonsái
El joven denunciado fue sorprendido
por un agente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta
mientras caminaba por una de las carreteras próximas a Genalguacil
con el árbol, que sólo medía unos treinta centímetros
de altura, entre sus manos. El delegado de Medio Ambiente, Ignacio
Trillo, relató que al ser interrogado por el agente forestal,
el joven señaló que había arrancado el pequeño
árbol con la intención de cultivar un bonsai. Una
afición que le puede costar muy cara, teniendo en cuenta
que en un vivero de Ronda podría haber comprado un árbol
de similares características por sólo seis euros.
|