Benalauría: Los moros y cristianos llegan este domingo al pueblo ante una gran expectación
Diario Sur 31 Julio 2003. Almudena Salcedo


Quienes visiten el pueblo de Benalauría el próximo domingo retrocederán 500 años en la historia de España, exactamente hasta los tiempos de reinado de los Reyes Católicos. Como si de un cuento se tratase, alrededor de 200 personas participan cada año en el teatro callejero que organiza la Asociación de moros y cristianos de la localidad y que representa la lucha que alrededor del 1501 hubo en la zona entre moros y cristianos, terminando, por supuesto, con la derrota de los primeros.

Esta fiesta, que fue nombrada hace tres años de interés turístico nacional de Andalucía, transcurre como si de una película se tratase, ya que todo el pueblo se viste y engalana sus calles y casas para la ocasión. La acción comienza alrededor de las 12 de la mañana, cuando la banda de música toca diana y la gente se va acercando a la plaza, donde tendrá lugar la representación del 'Cautiverio'. «Señoras y señores, lo que a continuación van a ver y oír es el relato de cómo los moros ocuparon estas sierras, las colonizaron y poblaron,...»

Y comienza la ficción. Con el Alcalde al frente de su Concejo y de la milicia armada, el magistrado habla a sus vecinos advirtiéndoles de la inminente llegada de los moros a Benalauría, pero es interrumpido por un enviado mudéjar que pide al Primer Edil que rinda a su pueblo si no quieren morir todos en manos de sus compañeros.
La respuesta es la lucha y la resistencia. Tras la explosión de varios petardos que asustan a todo el que pillen desprevenido, moros y cristianos corren de un lado a otro de la plaza y, son los mudéjares los que se apoderan del Ayuntamiento. Abatidos, los cristianos van en busca de su patrón, Santo Domingo de Guzmán, pero la imagen es capturada por los musulmanes en una emboscada. Ahora tendrán que pagar un alto rescate o la imagen arderá en la hoguera.
Este es el final del primer acto, en el que podrán participar todos los curiosos llevando una limosna al Santo a cambio de un refresco. Se trata, sin duda, de una original forma de financiar los gastos de la fiesta.

Hasta las ocho de la tarde habrá que esperar para ver el desenlace de la historia pero, mientras tanto y, puesto que se encuentran en fiestas, las gentes de Benalauría invitarán a todos los presentes a una suculenta paella.