Ecologistas paralizan una construcción en Cartajima por considerarla ilegal
Diario Sur 11 Julio 2003 Almudena Salcedo / Ronda

Cinco jóvenes se colocaron ayer delante de las máquinas portando una pancarta en la que se instaba al alcalde del municipio a cumplir las normas. El primer edil, Alfredo Corbacho, asegura que la obra tiene todas las licencias.

Sobre las 12 de la mañana y, bajo un sol abrasador, un grupo de cinco jóvenes se dirigieron ayer a Cartajima para intentar paralizar una obra. Antes presentaron denuncias contra esa supuesta construcción ilegal en el Seprona, la Policía Autonómica y las consejerías de Medio Ambiente y Obras Públicas. Pero, conscientes de que la burocracia es a veces demasiado lenta, optaron por actuar primero. Así, cerca de las 12. 30 horas procedieron con su acción: desenrollaron una gran pancarta a las puertas de la obra en la que se podía leer: 'Obra ilegal. Alcalde, las normas son para todos. Comisión en defensa del Tajo de Ronda'.

Así, llevando en sus manos esta gran pancarta de varios metros se introdujeron en la obra, que entonces todavía no tenía bien señalizados sus límites, y se plantaron ante la excavadora que estaba trabajando. Mientras tanto, el responsable del grupo, Juan Calvente, se dirigió hacia quienes parecían ser los responsables de la obra, que afirmaron que «si no tiene papeles habrá que pararla», pero no así, claro.

Enfrentamientos
Tras la 'invasión', los responsables de las obras decidieron llamar a un superior que, sin identificarse, se dirigió directamente a los medios de comunicación como si ellos fueran los responsables de la paralización. Tras este pequeño enfrentamiento y sin haber hablado con los manifestantes optó por llamar a la Guardia Civil, que acudió cerca de la una y media.
El problema: el grupo ecologista asegura que este proyecto, que incluye la construcción de 24 chalets de lujo con jardín y piscina reunidos en la urbanización
'Los castaños de Cartajima', carece de licencia.

Al parecer, Cartajima depende de las normas subsidiarias de la Delegación provincial, puesto que no tiene normas propias, y ésta no ha dado el visto bueno. Sin embargo el alcalde, Francisco Corbacho, asegura que sí cuentan con todos los permisos necesarios, al menos los municipales.Tras solicitar la documentación a los manifestantes, la Guardia Civil se retiró a confirmar si realmente existe una denuncia anterior a esta acción. Tras esto, los ecologistas decidieron abandonar las instalaciones, que fueron valladas, no sin antes anunciar que llevarán a cabo nuevas actuaciones con el fin de evitar que «esta obra ilegal siga adelante».

El colectivo ecologista insiste en que los trabajos de construcción de esta urbanización no tienen licencia porque se encuentra además en «lugar de interés comunitario», una figura de protección de la Unión Europea. Por ello lo consideran un presunto delito ecológico y luchan por lograr su paralización.

Sin embargo el alcalde afirma que se trata de suelo urbanizable y que, por tanto, no existe ningún problema para la obra. La última palabra aún no está dicha.