VALLE DEL GENAL, ARTESANO Y COPLERO

Diario Sur.

José Becerra. 2 de diciembre de 2008

 

Se dan cita en Benalauría los días 6, 7 y 8 de diciembre, los artesanos de ayer y de hoy del Valle del Genal. Vienen de la mano de quienes guardan como oro en paño antiguas letras de canciones que se dejaran oír, junto a ritmos y soniquetes tradicionales de la comarca que pasaron como reliquia preciada de padres a hijos en tiempos que se hunden en las raíces históricas y culturales de estos pueblos blancos y que constituyen, junto con sus monumentos naturales y los levantados por el hombre en sus términos municipales sus más preclaras e intransferibles señas de identidad.

 

Situado muy cerca de la carretera 341 Ronda-Algeciras, Benalauría es el típico pueblecito serrano de casas encaladas cubiertas de tejas rojas que se derraman sobre la ladera del monte. Se alza a 667 m. sobre el nivel de mar y dista de Ronda unos 30 kms y de Málaga menos de 150. O sea, que no hay pretextos para visitarlo, si además, se tiene en cuenta que sería una de las mejores opciones si nos decidimos a adentrarnos en el interior de la provincia.


Sus alrededores lo pueblan apretados bosques de castaños – ahora lozanos y henchidos de satisfacción por brindar sus apetecidos frutos otoñales - , pero también hay pinos y, lo que tal vez sea lo más característico de la zona, nogales cuya prestancia e intenso verdor resalta con marcada claridad en el paisaje.
Orientada hacia el valle del Genal, a sus espaldas se extiende, ampulosa, la Loma de la Sierra, cuya elevación (más de 1.000 m), delimita la divisoria entre este río y su hermano mayor, el Guadiaro.

 

Como resulta evidente por su nombre – “ hijos de Auria -, denominación de alguna tribu bereber, aquí asentada en los primeros tiempos de la dominación árabe, etnia a la que seguiría, tras la conquista cristiana, la morisca. Una eclosión de luz y color son sus fiestas agosteñas de moros y cristianos, declarada de Interés Turístico de Andalucía.

 

En este marco suntuoso, coincidiendo con el fin de semana que empieza con la conmemoración de los 30 primeros años de la Constitución que los españoles nos dimos y que se celebrará con los faustos que la ocasión merece, Benalauría se viste con sus mejores galas para dar cabida a un evento sorprendente: la décima edición de la Feria de Artesanías del Valle del Genal, con gran poder de convocatoria no sólo en la comarca, sino en la provincia y es de presumir que en buena parte de Andalucía. Miles de visitantes acuden a la original muestra de creaciones artesanas: madera y mueble, pintura, cerámica y cuero y todo lo que es susceptible de tratar con un toque humano, artístico y artesanal, fuera de la fría y estereotipada producción industrial.


Pero este año, junto al placer de conocer en vivo lo mejor de la producción artesanal de la comarca podrá uno deleitarse con los grupos musicales y copleros que darán vida al CANTAQUECANTA 2008, una entrañable difusión a la música y la copla campesina. El alcalde de la localidad, Eugenio Márquez ha querido resaltar la importancia de este evento “porque los ritmos y soniquetes de nuestros pueblos representan parte sustancial de nuestro patrimonio cultural que no debería jamás caer en el olvido”. Tiene más razón que un santo el regidor, que la canción popular es siempre un sistema abierto tanto verbal como poéticamente en continua adaptación al ambiente, al habla y ala apreciación estética y ética del grupo humano en que se canta y se produce.


El Valle del Genal se asoma a través de Benalauría al mundo. Durante tres días será reverbero de pueblos que trabajan y cantan y en ambas expresiones ponen corazón y entusiasmo. Hacen suyo el aserto agustiniano: “Cuando un pueblo trabaja, Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta Dios, lo ama”.