Los mejores descensos en Málaga

Diario Sur.

31 de julio de 2007

 

Sobre el abismo. El descenso de cañones, a medio camino entre la escalada y la espeleología, gana cada año adeptos entre los que buscan emociones fuertes.

 

El descenso de cañones es una de las actividades de turismo activo que más se ha impuesto durante los últimos años. No es de extrañar teniendo en cuenta que su práctica se realiza en lugares de gran belleza paisajística. Este deporte, a medio camino entre la escalada y la espeleología, consiste en descender a pie el cauce de un río de montaña atravesando diferentes obstáculos naturales. A lo largo del recorrido, y según el nivel de dificultad del mismo, hay que sortear rocas, pasar por desfiladeros estrechos, cruzar cascadas, descender por toboganes, andar por graveras, escalar y descender verticales usando técnicas de rápel.

Cima del Diablo: Situada en el Valle del Genal, en Júzcar, es uno de los más atractivos por su carácter sombrío que proporciona a la actividad una atmósfera única, totalmente cautivadora.

 

Buitreras: Se trata de un descenso para aventureros con experiencia, ya que su dificultad es considerable. Su entorno en el Parque Natural de los Arconocales, en Gaucín, hacen de él un barranco cinco estrellas. En la ruta se puede contemplar la mayor colonia de buitre leonado de la provincia de Málaga.

 

Puerto de Ramos: En el Valle de Abdalajís, cerca de Campillos, es también un descenso muy completo de dificultad media- alta cuando tiene agua. En verano está prácticamente seco.

 

Guadalmina: De menor dificultad, este barranco situado en Benahavís es para todos los públicos. En invierno es más emocionante. En su ruta, atractivos como un pinsapal y una cueva con murciélagos acompañan al aventurero.

 

Almanchares: Es un parque acuático en plena naturaleza. Situado en Canillas de Aceituno, se puede encontrar desde ardillas hasta un gato montés o especies únicas de mariposa.

 

Barranco Moreno: Su primer trama es conocido como 'la selva amazónica'. Situado cerca de Cómpeta.