VALLE DEL GENAL. La temporada de la castaña arroja por segundo año un balance negativo.
Diario Sur, 3 de noviembre de 2006


Tanto el calibre del fruto como la cantidad se han visto mermadas a causa de las altas temperaturas y las escasas precipitaciones Parte de la producción de esta campaña se ha quedado sin recoger.

Una vez que la campaña de producción de castañas se encuentra prácticamente terminada, ASAJA Ronda ha ofrecido los datos del balance de la cosecha. Un recuento que se ha calificado de negativo, «aunque no tan desastroso como el del pasado año», según manifestó Rafael Cordero, coordinador de esta entidad agraria.

 

Hay que señalar que este año la recogida de este fruto típico de la Serranía de Ronda se ha adelantado entre diez y quince días, debido, fundamentalmente, a las condiciones climáticas. La escasez de lluvias durante el año agrícola, y de manera especial la falta de precipitaciones en los meses de agosto y septiembre, necesarias para que el fruto termine de hacerse, unidas a las anormales altas temperaturas que se han vivido en el período comprendido entre finales de agosto y la primera quincena de septiembre, han condicionado un año más el resultado de la cosecha.

 

Estas incidencias han propiciado que se haya disminuido tanto el número de kilogramos como el calibre de las castañas cosechadas y que el fruto se encontrase deshidratado, o avellanado, con menor capacidad de conservación tanto en el terreno, una vez producida la caída al suelo, como posteriormente, cuando es envasado en fresco.

 

El resultado de la cosecha, finalmente, ha sido inferior a las previsiones que se barajaban en un principio, que eran más optimistas. Según información ofrecida por la propia ASAJA, la producción no ha superado los 3 millones de kilogramos en la Serranía de Ronda, lo que supone un 60% de la producción normal, para una superficie de unas 4.000 hectáreas, y con un precio que ha oscilado entre los tres euros de la primera semana, momento en el que la castaña alcance su máxima cotización en el mercado por ser la de esta zona la primera en salir, y los ochenta céntimos del final de la campaña.

 

Estos elementos han tenido como consecuencia que «el precio obtenido por el agricultor haya sido bajo», como comentó Cordero. La demanda de castaña se ha situado por debajo de la media a causa de las altas temperaturas que hemos vivido en las últimas semanas, ya que el consumo de este fruto se incrementa con la llegada del frío.

 

Teniendo en cuenta todos los datos, desde esta organización agraria se califica la cosecha de este año como mala, mientras que a la del pasado año se le dio la consideración de desastrosa. Parte de la producción, además, se ha quedado en el suelo, debido sobre todo al coste de recolección y al bajo calibre.

 

Lluvias

Por otro lado, Rafael Cordero, se refirió a las últimas lluvias caídas en nuestra comarca que se han situado entorno a los 110 litros, aunque con algunas diferencias entre las distintas zonas, debido al carácter tormentoso de las mismas. Esta agua ha beneficiado, sobre todo, al cultivo de la aceituna, que ya se encontraba un tanto arrugada. Esta agua va a suponer un gran beneficio para el fruto justo antes de su recolección.

 

Pero también la arboleda, en general, se ha beneficiado de estas precipitaciones. La masa forestal rondeña, que ha aguantado los fuertes rigores del verano, estaba ya necesitada de un aporte hídrico importante, como el que se ha producido. Alcornoques, encinas y demás árboles de la zona se han visto muy favorecidos por las lluvias, lo mismo que ha ocurrido con los cultivos de invierno. Por lo que respecta a los cultivos de invierno, es decir, los cereales, el agua ha venido muy bien, en palabras de Cordero.