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Valle del Genal: Mil castañeros de
la comarca sufren pérdidas de seis millones de euros.
Diario de Málaga.
12 de octubre de 2005
La lluvia que ha caído estos últimos
días ha llegado bastante tarde para salvar uno de las principales
cosechas de la comarca, como es el caso de la castaña. Según
el director de la Oficina Comarcal Agraria, Juan Luis Muñoz,
en estos momentos se está produciendo la campaña
de recogida de la castaña y la falta de lluvia va a traer
consigo un disminución de la recolección del sesenta
y cinco por ciento.
Esto ha traído consigo que a pesar de que la campaña
de recolección empieza en septiembre, puesto que las castañas
del Genal son las más tempranas de Europa, muchos productores
ya han acabado su labor.
pérdidas millonarias. Por su parte,
el responsable de Asaja en la zona, Rafael Cordero, manifestó
que la campaña pasada se recogieron unos cuatro millones
de kilos de castañas yque en esta ocasión la
producción se reducirá en torno a la mitad o algo
más, lo que supondrá unas pérdidas
cercanas a los seis millones de euros.
Cordero apuntó que los frutos
son muy pequeños e incluso en algunas zonas del sur de la
comarca no se van a recoger. En estos momentos el kilo de
castañas tiene un precio de dos euros, valor que subirá
debido a las disminución de la producción de la actual
campaña de recolección.
1.000 afectados. Muchas de las familias
que residen en el Valle del Genal dependen económicamente
durante la mayor parte del año de los beneficios obtenidos
por la venta de la castaña, en este caso estos ingresos serán
inferiores a los de otros años. Concretamente la Oficina
Comarcal Agraria, calcula que en las 3.800 hectáreas que
ocupa el castañar, que se extiende principalmente por las
umbrías de Igualeja y Pujerra, hay 1.000 castañeros,
de los que unos lo son a título principal mientras otro lo
son de fin de semana, por tener su ocupación
principal fuera, sobre todo en las distintas contrucciones de la
Costa.
La
sequía reduce este año a la mitad la producción
de castañas de la Comarca.
Las pérdidas del sector podrían alcanzar
los seis millones de euros, ya que hay zonas del Valle del Genal
donde ni siquiera se recogerá el fruto La lluvia ha llegado
demasiado tarde, y las castañas son extremadamente pequeñas.
Diario
Sur. 12-10-05
ALMUDENA
SALCEDO
Hace exactamente un año los campos
del Valle del Genal rebosaban alegría y actividad, familias
enteras dedicaban sus días libres a recoger la castaña.
Hoy, sin embargo, estos están tristes y vacíos, y
es que la sequía ha dejado huella en los castañares.
Así, si el año pasado se recogieron unos cuatro millones
de kilos de castaña, - de 3.800 hectáreas- este otoño
la cifra se reducirá a la mitad, lo que provocará
pérdidas de hasta seis millones de euros, según explicó
ayer el responsable de ASAJA, Rafael Cordero. La razón es
bien sencilla: el fruto es, en su mayoría, extremadamente
pequeño debido a la falta de humedad. De hecho hay zonas,
las situadas más al sur, donde ni siquiera se llevará
a cabo la recogida.
El panorama no es, por tanto, halagüeño,
y es que las lluvias han llegado demasiado tarde. Desgraciadamente
no es el de la castaña el único sector afectado, ya
que el olivar también adolece de falta de agua y se prevé
una reducción de la cosecha, así como una subida del
precio del aceite. Asimismo tampoco hay que olvidar las pérdidas
que ha habido en la cosecha de cereales y la escasez de pasto para
el ganado. De este modo parece claro que la campaña agrícola
de este año ha sido nefasta.
Un año negro
El año pasado el principal problema
de los propietarios de castaños era la búsqueda de
mano de obra. Las duras condiciones de trabajo y los bajos salarios
que se pagan en el campo dificultaban la tarea. Esto hizo que la
recogida de castañas se convirtiera en una actividad familiar,
una labor que unía a padres, hermanos, hijos y sobrinos y
que hacía de un día de trabajo, una fiesta. Este otoño
esas imágenes no se repetirán, y es que hay muchos
vecinos del Genal, como Juan, que han decidido no molestarse si
quiera en recoger el fruto. «No merece la pena- se lamenta
este agricultor- es trabajar por amor al arte». Y así
es, en muchos casos. Las castañas son tan pequeñas
que será difícil venderlas. Pero esto no sólo
preocupa a los agricultores. Los cooperativistas de La Molienda,
que se dedican a elaborar conservas naturales y artesanales, ya
anunciaban hace unos días que «las castañas
de este año son de menor tamaño y, por tanto, menos
vistosas a la hora de elaborar conservas». Afortunadamente
los puestos de castañas asadas sí han tomado la calle
y la lluvia podría mejorar las expectativas para la próxima
campaña.
El daño ya está hecho, y
por eso agricultores y ganaderos piden ayudas a la Junta de Andalucía.
Han tenido un año negro que quieren olvidar y confían
en mejorar. Por el momento el Valle del Genal luce como cada otoño,
aunque las castañas brillen por su ausencia.
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