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Igualeja: El fútbol era cosa de hombres.
DIARIO SUR. 9 de octubre
de 2005
Virginia
Jiménez, natural de Igualeja, se ha convertido en la primera
mujer que juega en un equipo de fútbol en Segunda Regional.
SE
llama Virginia Jiménez, tiene 16 años y juega en el
Club Deportivo Igualeja. Hasta aquí todo normal. Cada vez
hay más mujeres a las que les gusta el fútbol, pero
Virginia, conocida como 'Chispas', es la única que lo hace
en Segunda Regional rodeada de 21 hombres, sus diez compañeros
y los 11 del equipo contrario.
Ayer 'Chispas' debutó en su pueblo
contra el Villanueva de Algaidas, y lo hizo rodeada de una gran
expectación, no en vano ha convertido su equipo en mixto,
algo todavía novedoso en la categoría. Fotógrafos
y cámaras la rodeaban, y ella reconocía estar más
nerviosa «por la publicidad que por el partido». Y es
que los 'micros' no son lo suyo, pero en el campo se encuentra como
en casa. Ayer se convirtió en la estrella de la jornada.
Sus vecinos -más de un centenar- coreaban su nombre y sus
compañeros aseguraban que le iban a dar un pase de gol. Sin
embargo, ni su ilusión ni sus ganas fueron suficientes para
que el C. D. Igualeja se impusiera al Villanueva de Algaidas, que
finalmente ganó por 1-3.
La ilusión de su vida
| Nombre: Virginia
Jiménez Valiente, conocida como 'Chispas'.
Edad: 16 años.
Nació en Igualeja el 5 de noviembre de 1988.
Trayectoria deportiva:
Ha jugado en su pueblo desde pequeña en un equipo femenino
que formó con varias amigas. Ahora por primera vez
lo hace en uno federado, el C. D. Igualeja, rodeada de hombres.
Virtudes: Su
entrenador, Paco Lobato, la define como trabajadora, habilidosa
y competitiva.
Primer partido:
El debut de Virginia se produjo en la tarde de ayer en el
campo de Igualeja, contra el Villanueva de Algaidas, que se
impuso por 1-3. Ella jugó 60 minutos y ocupó
el puesto de lateral derecho.
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Virginia empezó a jugar al fútbol
con sólo cuatro años. Desde muy pequeña decidió
alternar las muñecas con el balón y las faldas con
las calzonas. Ella encuentra tiempo para todo y para todos. Así,
lo mismo sale de paseo con sus amigas que se entrena con sus compañeros
de equipo. Y es que 'Chispas' lo tiene claro: «Me encanta
el fútbol y si mis amigas no lo entendieran, tendría
que buscarme otras».
Afortunadamente no le va a hacer falta,
porque sus compañeras están muy orgullosas de ella,
casi tanto como sus padres, María del Carmen y José,
que ayer sufrieron como buenos padres de una estrella. «Me
da miedo de que le den un golpe -explicaba su madre-, pero qué
le vamos a hacer, este es su sueño». Su padre, por
su parte, reconocía no saber mucho de fútbol, aunque,
por supuesto, para él su hija es la mejor. Tienen otros tres
hijos, una niña y dos niños y, a pesar de que pueda
parecer extraño, los varones no les han salido futbolistas;
el balón, en esa casa, es cosa de mujeres.
Su primer partido
Virginia Jiménez jugó ayer
su primer partido oficial con un equipo mixto. Salió como
lateral derecho, y jugó casi 60 minutos. Sabía que
todas las miradas estaban pendientes de ella. Poco antes de empezar
el partido representantes del equipo de gobierno municipal le regalaron
un bonito ramo de flores. Ella se sonrojó, pero lo recibió
con una sonrisa. Y eso sí, una vez que el árbitro
señaló el comienzo del partido dejó de ser
la única chica del campo para convertirse en uno más.
Corrió y luchó hasta el final, no en vano su entrenador,
Paco Lobato, la define como «trabajadora, habilidosa y competitiva».
Hasta hace poco Virginia jugaba en lo que en el pueblo llaman 'el
equipo de las niñas'. Ahora ha pasado a hacerlo en un equipo
federado y lleno de hombres, pero el cambio no le asusta.
Es más, ella asegura que por el
momento no ha escuchado ningún comentario machista. Ayer
en el campo tampoco los hubo.
A partir de hoy, 'Chispas', como le gusta
que la llamen, tendrá que seguir entrenándose y trabajando
con sus compañeros. Su primer gol, explica, se lo dedicará
a todo el pueblo, y es que, comentaba ayer, «todo el mundo
me lo ha pedido, y como todos se han portado muy bien conmigo, irá
para ellos». Ayer le fue imposible dejar su impronta en la
portería contraria, pero aún le queda toda una Liga
por delante.
Virginia es de las que no se rinden. Esta
joven igualejeña aseguraba ayer minutos antes de su debut:
«Hay que ser valiente en la vida; si no, no se llega a ningún
lado». Sin saberlo, Virginia está haciendo historia,
al ganarse un puesto en un mundo de hombres. Ella, por supuesto,
no lo ve así, el fútbol es un juego y, como tal, pertenece
a todos. Ojalá muchas otras sigan su ejemplo.
FOTO.-
Diario ABC.
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