Estimados amigos:
Es
para mi una satisfacción estar hoy en Gaucín, entre paisanos
y amigos , para con unas palabras presentar a Salvador Martín
de Molina en su reciente creación acabada de sacar de la factoría
de Gutenberg. 222 páginas en blanco y negro que hablan de Gaucín,
de sus gentes, y de la vida de un hombre que vivió en su patria
los más destacados momentos de oposición a la invasión
francesa.
Salvador, en plena madurez intelectual, lleva un tiempo deleitándonos
con continuas manifestaciones artísticas, ya sea en el campo
de la literatura, de la pintura, como conferenciante, incluso, se ha
atrevido a manejar con éxito la herramienta de la generación
del yogur, la web -el internet-. En todas ellas destaca como característico
de su faceta artística el tratamiento de Gaucín como tema
central. Así, en este último periodo, nos ha presentados
varios trabajos que hablan de una Carmen ubicada en Gaucín; de
Gaucín en la sociedad del XVIII; del Cementerio como referente
histórico de una época; de la religiosidad de Gaucín
a través de la Iglesia de San Sebastián o San Juan de
Dios
. Pero, no acaba aquí su caminar por los distintos
vericuetos del arte, también ha expuesto su pintura sobre Gaucín
en distintos escenarios de la geografía andaluza, e impartido
conferencias sobre aspectos concretos de Gaucín y su historia.
Como no es mi intención cansaros con un discurso,
pues al que corresponde tal honor es al fabricante de tan hermosa página
de la Historia de Gaucín, a él, a mi primo Salvador, le
toca esbozarnos, en esta preciosa mañana "serrana"
, día de la Virgen de agosto, los intríngulis -avatares,
penurias y gloria- de la vida de este hombre de nuestro pueblo: Josef
Serrano Valdenebro.
Mi misión en este proyecto -como en algún otro-, pues
no es el primero ni será la último, es hacer de locomotora,
de gestor, de animador de potencialidades de las causa en las que creo,
las que han marcado mi vida y por las que me muevo en mi quehacer diario:
entre ellas se encuentran, siempre, las que conciernen a mi pueblo,
a nuestra patria chica. Este, y no otro, es el motivo de mi presencia
en este acto.
Cuando acometí la tarea de poner en vuestras
manos este libro, pensé que la aventura, no exenta de los riesgos
propios de cualquier proyecto económico, resultaría fácil,
pues contaba con lo fundamental, el conocimiento que atesora Salvador
y la voluntad decidida del autor por rescatar y dar forma a los contenidos
guardados, ya en papel ya en su memoria o viajando, como él lo
hizo, a los depósitos de históricos allí donde
se ubicasen. Me consta que han sido muchas sus visitas y muchos los
kilómetros jalonados a los ancho y largo de la geografía
por donde anduvo el personaje de nuestro libro, alguno de ellos con
incidente de circulación que, gracias al Santo Niño, todo
quedó en un susto sin consecuencias para nuestro erudito.
Efectivamente todo ha resultado como estaba diseñado, pues, a
la fiabilidad y garantía que nos ofrece Salvador Martín
de Molina como parte principal y padre de la creatura, se sumó
la intervención decidida de José Faura Martín,
quién desde el primer momento aceptó la petición
de prologar esta obra. Igual compromiso adquirieron todos y cada uno
de los nietos de Francisca Faura Serrano, presentes, en su mayoría,
en este salón de actos del Ayuntamiento de Gaucín, y,
como no, el de su alcalde, D. Francisco Corbacho Román, quién
atendió, desde el primer momento, nuestra petición, y
se puso manos a la obra para coadyuvar en la publicación de este
documento que , sin duda alguna, contribuirá en el reconocimiento
de nuestra historia manteniendo viva nuestra memoria.
Gaucín 1742-1814 no solo nos enseña la vida de un gran
gaucineño, sino que la propia trama de la historia está
relacionada con toda la Serranía. Especialmente abre puertas
y reconocimiento de otros grandes hombres de la guerrilla contra el
invasor como : Salvador Calvente (de Benarrabá), Sebastián
Tinoco (de Algatocín), Alfonso el Feo (de Cortes), Juan Becerra
(de Igualeja), Andrés García (de Cartajima) Ortiz de Zárate
y otros.
En aquella ocasión -1810-, Gaucín
actuó de revulsivo para una sociedad con problemas. Serrano Valdenebro
y sus gentes hicieron que la Serranía reaccionara ante el gabacho.
En otra ocasión, esta más cercana, conocida por todos
los presentes, -ocurrió en los primeros años de la década
de los setenta- cuando los problemas, esta vez económicos, incidían
de tal manera sobre la población que en poco tiempo el censo
se vio reducido a la mitad, Gaucín actuó nuevamente como
revulsivo. Entonces, su Ayuntamiento, del que era Alcalde Prudencio
de Molina Serrano, tomó la decisión de abrir una vía
directa a la Costa del Sol para aminorar el largo caminar por la única
carretera que la zona tenía para llegar a la costa -Ronda-Algeciras-.
Aquella decisión hizo posible el acercamiento de nuestras gentes
a formas nuevas de ganarse la vida, significando, con el tiempo, el
pilar de la transformación económica y de progreso que
la subcomarca situada al sur de Ronda está viviendo en nuestros
días.
Es verdad que en Gaucín queda mucho por hacer,
pero no cabe duda que los resultados obtenidos en los quince últimos
años están a la vista de todos. Gaucín figura en
las estadísticas con unos índices socioeconómicos
comparables a los de El Ejido, Lepe o Lucena, por enumerar tres de los
núcleos de población -de interior y de ambos lado de la
costa andaluza- que sobresalen por encima de los demás. Esto
ha sido fruto del trabajo de todos, del cambio de mentalidad social
aportado como consecuencia de los flujos de personas provenientes de
otros lugares de la geografía internacional, y de una magnífica
relación de convivencia entre las diversas culturas que confluyen
en Gaucín.
Por último, y para ser justo con la intención de no cansaros,
solo me queda agradecer a todos vuestra presencia en este acto. Agradecer
a Pepe Faura su compromiso con Gaucín, a los descendientes de
Serrano Valdenebro su colaboración y, especialmente, a nuestro
amigo Paco su decidida vocación de ser el Alcalde de todos los
gaucineños. Gracias Sr. Alcalde.
Quiero finalizar felicitando a Salvador por la puerta
de la historia que acaba de abrirnos para que los gaucinenses podamos
conocer el interior en la vida de nuestro pasado.
Gracias.