Teodoro de Molina de Molina presenta el libro "GAUCÍN 1742 1814"

 

www.gaucín.tv

15 de agosto de 2005



Estimados amigos:

 

Es para mi una satisfacción estar hoy en Gaucín, entre paisanos y amigos , para con unas palabras presentar a Salvador Martín de Molina en su reciente creación acabada de sacar de la factoría de Gutenberg. 222 páginas en blanco y negro que hablan de Gaucín, de sus gentes, y de la vida de un hombre que vivió en su patria los más destacados momentos de oposición a la invasión francesa.


Salvador, en plena madurez intelectual, lleva un tiempo deleitándonos con continuas manifestaciones artísticas, ya sea en el campo de la literatura, de la pintura, como conferenciante, incluso, se ha atrevido a manejar con éxito la herramienta de la generación del yogur, la web -el internet-. En todas ellas destaca como característico de su faceta artística el tratamiento de Gaucín como tema central. Así, en este último periodo, nos ha presentados varios trabajos que hablan de una Carmen ubicada en Gaucín; de Gaucín en la sociedad del XVIII; del Cementerio como referente histórico de una época; de la religiosidad de Gaucín a través de la Iglesia de San Sebastián o San Juan de Dios…. Pero, no acaba aquí su caminar por los distintos vericuetos del arte, también ha expuesto su pintura sobre Gaucín en distintos escenarios de la geografía andaluza, e impartido conferencias sobre aspectos concretos de Gaucín y su historia.


Como no es mi intención cansaros con un discurso, pues al que corresponde tal honor es al fabricante de tan hermosa página de la Historia de Gaucín, a él, a mi primo Salvador, le toca esbozarnos, en esta preciosa mañana "serrana" , día de la Virgen de agosto, los intríngulis -avatares, penurias y gloria- de la vida de este hombre de nuestro pueblo: Josef Serrano Valdenebro.


Mi misión en este proyecto -como en algún otro-, pues no es el primero ni será la último, es hacer de locomotora, de gestor, de animador de potencialidades de las causa en las que creo, las que han marcado mi vida y por las que me muevo en mi quehacer diario: entre ellas se encuentran, siempre, las que conciernen a mi pueblo, a nuestra patria chica. Este, y no otro, es el motivo de mi presencia en este acto.

 

Cuando acometí la tarea de poner en vuestras manos este libro, pensé que la aventura, no exenta de los riesgos propios de cualquier proyecto económico, resultaría fácil, pues contaba con lo fundamental, el conocimiento que atesora Salvador y la voluntad decidida del autor por rescatar y dar forma a los contenidos guardados, ya en papel ya en su memoria o viajando, como él lo hizo, a los depósitos de históricos allí donde se ubicasen. Me consta que han sido muchas sus visitas y muchos los kilómetros jalonados a los ancho y largo de la geografía por donde anduvo el personaje de nuestro libro, alguno de ellos con incidente de circulación que, gracias al Santo Niño, todo quedó en un susto sin consecuencias para nuestro erudito.


Efectivamente todo ha resultado como estaba diseñado, pues, a la fiabilidad y garantía que nos ofrece Salvador Martín de Molina como parte principal y padre de la creatura, se sumó la intervención decidida de José Faura Martín, quién desde el primer momento aceptó la petición de prologar esta obra. Igual compromiso adquirieron todos y cada uno de los nietos de Francisca Faura Serrano, presentes, en su mayoría, en este salón de actos del Ayuntamiento de Gaucín, y, como no, el de su alcalde, D. Francisco Corbacho Román, quién atendió, desde el primer momento, nuestra petición, y se puso manos a la obra para coadyuvar en la publicación de este documento que , sin duda alguna, contribuirá en el reconocimiento de nuestra historia manteniendo viva nuestra memoria.


Gaucín 1742-1814 no solo nos enseña la vida de un gran gaucineño, sino que la propia trama de la historia está relacionada con toda la Serranía. Especialmente abre puertas y reconocimiento de otros grandes hombres de la guerrilla contra el invasor como : Salvador Calvente (de Benarrabá), Sebastián Tinoco (de Algatocín), Alfonso el Feo (de Cortes), Juan Becerra (de Igualeja), Andrés García (de Cartajima) Ortiz de Zárate y otros.

 

En aquella ocasión -1810-, Gaucín actuó de revulsivo para una sociedad con problemas. Serrano Valdenebro y sus gentes hicieron que la Serranía reaccionara ante el gabacho. En otra ocasión, esta más cercana, conocida por todos los presentes, -ocurrió en los primeros años de la década de los setenta- cuando los problemas, esta vez económicos, incidían de tal manera sobre la población que en poco tiempo el censo se vio reducido a la mitad, Gaucín actuó nuevamente como revulsivo. Entonces, su Ayuntamiento, del que era Alcalde Prudencio de Molina Serrano, tomó la decisión de abrir una vía directa a la Costa del Sol para aminorar el largo caminar por la única carretera que la zona tenía para llegar a la costa -Ronda-Algeciras-. Aquella decisión hizo posible el acercamiento de nuestras gentes a formas nuevas de ganarse la vida, significando, con el tiempo, el pilar de la transformación económica y de progreso que la subcomarca situada al sur de Ronda está viviendo en nuestros días.

Es verdad que en Gaucín queda mucho por hacer, pero no cabe duda que los resultados obtenidos en los quince últimos años están a la vista de todos. Gaucín figura en las estadísticas con unos índices socioeconómicos comparables a los de El Ejido, Lepe o Lucena, por enumerar tres de los núcleos de población -de interior y de ambos lado de la costa andaluza- que sobresalen por encima de los demás. Esto ha sido fruto del trabajo de todos, del cambio de mentalidad social aportado como consecuencia de los flujos de personas provenientes de otros lugares de la geografía internacional, y de una magnífica relación de convivencia entre las diversas culturas que confluyen en Gaucín.

 


Por último, y para ser justo con la intención de no cansaros, solo me queda agradecer a todos vuestra presencia en este acto. Agradecer a Pepe Faura su compromiso con Gaucín, a los descendientes de Serrano Valdenebro su colaboración y, especialmente, a nuestro amigo Paco su decidida vocación de ser el Alcalde de todos los gaucineños. Gracias Sr. Alcalde.

 

Quiero finalizar felicitando a Salvador por la puerta de la historia que acaba de abrirnos para que los gaucinenses podamos conocer el interior en la vida de nuestro pasado.

 

Gracias.