Wilson, la fotografía del siglo XIX en el Campo de Gibraltar

La circunstancia de que Wilson viviera una etapa del XIX en Gibraltar posibilitó que fotografiara algunos pueblos de la comarca

Europa Sur.18 de juliol de 2005

 

George Washintong Wilson no deja de ser un perfecto desconocido para el mundo campo campogibraltareño. Si embargo dejó para la posteridad una colección de instantáneas que nos permite ver en color sepia tal y como era parte de la geografía comarcal y de algunas de sus ciudades en el siglo XIX.
Rafael Garófano Sánchez anota en la introducción del ejemplar "Gibraltar, sur de España y Marruecos en la Fotografía Victoriana de G.W. Wilson & Co." que es "la colección fotográfica que tiene más carácter itinerante y 'narrativo' de cuantas se realizaron en España en el siglo diecinueve".

 

De este sur de España que inmortalizó en sus placas, en este texto nos vamos a limitar a las ciudades de la comarca que fotografía Wilson. Esta coincidencia obedece a que al ser residente en Gibraltar, durante una etapa de su vida, es la primera vez que un fotógrafo pasa la frontera "con tiempo y en distintas ocasiones", como señala Garófano, para fotografiar no sólo el Peñón desde territorio español sino para captar lugares y poblaciones del Campo de Gibraltar...Todo lo cual hace que también se trate de la primera colección fotográfica conjunta de Gibraltar y el Campo de Gibraltar".

 

En lo que respecta a Algeciras, existen una serie de imágenes en la colección de Wilson en las que se observa el Peñón desde el promontorio de la antigua Villa Vieja, donde posteriormente, a finales del siglo XIX se construiría el hotel Reina Cristina. En una de ellas, abunda Garófano, "podemos observar, en primer término, junto al acantilado de la antigua playa del Chorruelo, las ruinas de la torre albarrana del Espolón, que se situaba en el ángulo sudeste de las antiguas murallas almohades de la villa y, en segundo término, la Isla Verde, sobre cuya muralla se destacaban sus blancas instalaciones y la torre del faro".

 

Otras tres fotografías están tomadas en los alrededores más o menos cercanos del casco urbano. Tal es el caso de la titulada "Vieja torre mora de vigía cerca de Algeciras", refiriéndose a la Torre de los Adalides, derribada en 1898, sobre el promontorio del mismo nombre al noroeste de la ciudad. De ella se conservan dos negativos, con y sin una pareja de la Guardia Civil "con sus pintorescos tricornios en primer término".

También nos encontramos con la fotografía titulada "Acueducto", vista clásica del Campo de Gibraltar, "en las que podemos ver las edificaciones que desde 1784 lleva el agua de los manantiales a las fuentes de Algeciras.

 

Con la fotografía "Plaza Alta", Garófano afirma que se rompe la tendencia de Wilson, su "modus operandi", presentando una imagen totalmente urbana, insólita, del centro de la población. "Una fotografía que, curiosamente, tiene el encuadre desviado a la izquierda de la diagonal de la plaza, muy posiblemente, par captar la fuente de servicio público".

En lo que respecta a San Roque, destaca la denominada "Calle de San Felipe, mirando al oeste". Sobre esta fotografía apunta Garófano: "...en ella vemos no sólo el tramo final de la calle San Felipe, mirando al oeste". Sobre esta fotografía apunta Garófano: "...en ella vemos no sólo el tramo final de la calle San Felipe (empedrada, en cuesta hacia la Alameda, con casas blancas, cierres, balcones y tejados a dos a dos aguas) sino también a una serie de personajes que se han avisado y situado para su pose: un personaje circunstancial montado sobre una mula y, 'como protagonistas', los vecinos de la casa número 26, don Juan Galiardo Regio y doña Adelaida Mac-Rea, con quienes seguramente el fotógrafo entabló relación y que explicaría esta insólita atención fotográfica a las personas".

Las otras fotografías que componen la colección de San Roque están relacionadas de alguna manera con el coso taurino. Así, "Plaza de Toros", tomada desde la actual altura de la zona de los cañones, sobre las casas bajas de las calles Pescadores y San Cayetano, el coso ocupa toda la zona central del encuadre. En "Vista desde la terraza", la plaza de toros y el campo ocupan el final del encuadre, tomados, por encima de los tejados, desde la terraza de la casa que en la actualidad ocupa el número 10 de la calle San Felipe. Por último, "Mirando al oeste desde la Alameda", recoge el panorama campestre del Camino de la Fuente del Chorro entre la plaza de toros, a la izquierda, y los antiguos cuarteles de Barracones y la ermita de San Roque, entre árboles, a la derecha.

 

Castellar de la Frontera también aparece recogida por la cámara de Wilson, si bien en aquella época la población habitaba dentro del perímetro amurallado de la fortaleza. La imagen que ofrece, según Garófano, son las de unas ruinas medievales deshabitadas sobre un montículo pedregoso.

"Estableciendo una secuencia en la visita fotográfica la primera imagen sería la titulada 'Murallas del sudoeste de Castellar' donde vemos que el castillo ocupa únicamente el cuadrante superior derecho del encuadre, poniendo de manifiesto, una vez más, el interés por acaparar el paisaje agreste y montañoso", afirma Garófano.

También se encuentra en la colección la instantánea "Castellar desde el este", con una visión frontal de la fortaleza, frente a su entrada, y "Segunda puerta de entrada", tomada desde la puerta principal del castillo, en la que además de la presencia del paisaje, aparece un hombre sentado, posando, con una escopeta en la mano y tocado con una gran gorra de visera, "con aspecto más de cazador que de guarda jurado", observa atentamente Garófano.

 

El último de los pueblos del Campo de Gibraltar fotografiados por George Washintong Wilson fue Jimena de la Frontera. Las fotografías realizadas en la localidad vuelven a manifestar, según el autor, la desatención por parte del fotógrafo de los pueblos y sus pobladores y el único interés por mostrar la ubicación de los municipios en el paisaje y sus vestigios árabes. Este sería el caso de la fotografía que tituló "Jimena desde el lado opuesto del río", en el que las casas blancas del pueblo apenas asoman en la ladera del monte, cuyos impresionantes estratos geológicos sobre la curva del río Hozgarganta asumen todo el protagonismo.

Hay otras imágenes de Jimena en la colección de Wilson que corresponden a las ruinas del castillo; una es la denominada "Puerta de entrada al castillo", fotografía tomada desde el interior den recinto fortificado, para que la altura del terreno deje ver el paisaje que ocupa casi la mitad del encuadre, y otra es "Ruinas del castillo" donde se ven las estructuras arquitectónicas más importantes del recinto, tomadas desde un lugar próximo a la puerta del antiguo cementerio.

 

El trabajo de Wilson se completaría con fotografías de otras ciudades del sur como Gaucín, Ronda, Zahara de la Sierra, Álora, Alhama de Granada, Vélez-Málaga, Málaga y Granada. También se desplazó hasta Ceuta, donde fotografió las antiguas murallas de esta ciudad nortefaricana.