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El interior de la provincia comienza a acusar la
saturación del turismo rural
Diario
MálagaI.
17 de juliol
de 2005
J.R. Málaga
Algunas
áreas del interior de la provincia de Málaga han comenzado
a acusar la saturación propiciada por el exceso de la oferta
en el segmento turístico rural, hasta el punto de que municipios
como Gaucín, Cómpeta o Frigiliana ya empiezan
a tocar techo. Así lo han constatado los responsables
de uno de los principales operadores andaluces del ramo, Ruralandalus,
que actualmente comercializa cerca de seiscientas casas y un total
de 82 hoteles rurales repartidos por toda la geografía regional.
Ante el espectacular crecimiento que ha
experimentado la oferta en los últimos años, tuvimos
que plantear la limitación de nuestro catálogo, seleccionando
muy bien los productos que comercializamos y apostando, decididamente,
por la calidad en lugar de por la cantidad, manifestó,
en declaraciones a este diario, la directora comercial de la firma
con sede en Málaga, Montsalud Galindo.
En
este sentido, la evolución que ha descrito en los últimos
tiempos el turismo de interior en Málaga se asemeja al que
ha seguido en la Costa del Sol el sector turístico en su
conjunto: la oferta ha crecido a un ritmo superior a la demanda,
lo que ha provocado un desfase que ha afectado, sobre todo, a los
niveles de ocupación y a la rentabilidad media de las empresas
del ramo. En nuestro caso, sin embargo, el problema es aún
mayor que en el segmento de sol y playa, porque el turista
rural se mueve por unas motivaciones completamente distintas; busca
lugares tranquilos y valora, especialmente, la riqueza natural,
paisajística, cultural y tradicional, y si llega por primera
vez a un pueblo en el que se hospedan otros cien viajeros como él,
no vuelve más, apostilló la experta. En este
contexto, la sobreoferta y la saturación podrían convertirse
en la espada de Damocles de dicha actividad.
Hemos
constatado -añadió Galindo- que algunos pueblos malagueños
como Gaucín, Cómpeta o Frigiliana ya han tocado techo,
están completamente desbordados, y aunque somos conscientes
de que la iniciativa privada no hay quien la pare, porque nos movemos
en un libre mercado, los ayuntamientos deberían aplicar de
forma rigurosa la ley de suelo para paliar los efectos del excesivo
desarrollo del mal llamado turismo residencial y el desmesurado
crecimiento de la oferta alojativa en estos enclaves del interior,
dijo.
Tras criticar que la normativa para
registrar una casa rural es demasiado flexible, la representante
de Ruralandalus señaló que la masificación
que ya padecen determinadas localidades de la provincia está
causando, además de efectos perniciosos en el segmento de
interior, negativas consecuencias en el desarrollo de estos municipios:
se está produciendo un agotamiento del suelo, se está
encareciendo la vivienda, está incrementándose el
consumo de recursos, se está deteriorando el paisaje y degradando
los entornos, etcétera, denunció Galindo.
Crecen
las reservas para la temporada estival
Ruralandalus,
una de las empresas intermediarias más potentes en el marco
del turismo de interior en Andalucía, ha incrementado su
volumen de ventas, por las reservas para el presente verano, un
5,4 por ciento; un porcentaje que, además, se incrementará
a medida que avance la temporada estival por las contrataciones
de última hora. Según explicó Montsalud Galindo,
los clientes extranjeros tienden a reservar con mayor tiempo
de antelación, mientras que los españoles se demoran
más.
En este contexto, la directora comercial
de la citada compañía explicó que, en estas
fechas, los turistas rurales foráneos se decantan principalmente
por destinos de sierra cercanos a la costa o a grandes ciudades,
para combinar su estancia en el interior con visitas urbanas o al
litoral. Los viajeros nacionales, sin embargo, suelen optar por
los parques y espacios naturales, de modo que enclaves como Grazalema,
Cazorla y las Alpujarras son los destinos más demandados.
Fotos.-
Jesús Martin de
Molina
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