La Iglesia de Gaucín

Foto.- www.gaucín.com

A través de la página www.gaucín.com, hemos sabido del derrumbe reciente de la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Ahora no hay más tiempo que perder para ponerse manos a la obra. A todos toca colaborar.

Desde esta ventana hacemos una llamada a la contribución de los gaucinenses para que con las donaciones se permita recuperar nuestro patrimonio.

Hace más de dos años escribimos sobre la situación de nuestra iglesia sin que haya sido posible su arreglo.

Sevilla, 14 de febrero de 2006

Colabora con tus donativos. Cuenta: 2103 . 0136 . 11 . 0010010594

 

Teodoro de Molina de Molina. 2003

 

Paseaba por Gaucín camino del castillo y me encontré con que la puerta de la Iglesia se encontraba abierta. Entré, y mi presencia sirvió para distraer a los allí reunidos que se ejercitaban afanosamente en la limpieza y preparación de la nave central así como en la ornamentación del altar mayor para la realización de alguna liturgia vespertina. Alguien me presentó al párroco, reverendo Francisco Sánchez Sánchez. En una primera impresión me pareció un cura que estaba al lado de sus gentes. Departimos durante unos minutos. Aproveché ese momento de conversación para rememorar la nostalgia que nos produce a los gaucinenses -creyentes, practicantes o simplemente amantes de la cultura y las tradiciones-, la irreparable perdida de los retablos laterales, sillería del coro, órgano, etc., que según parece, desaparecieron de la noche a la mañana.


Paco, como así lo llamaban sus feligreses, no rehusó contestar. Con claridad me dijo;
"eso hace ya bastantes años que pasó". Y continuó: "lo que verdaderamente me preocupa no es reponer los retablos desaparecidos. Lo que nos preocupa a todos es encontrar con urgencia financiación para realizar las obras de rehabilitación que la iglesia necesita. De no hacerse pronto, la iglesia se viene abajo".


Hoy, un año después, he vuelto a recordar aquel encuentro. En una corta visita, he recalado en el panorámico mirador ubicado a las puertas del cementerio. Desde éste lugar situado por encima de la cota que establecen las crujías del tejado del templo, una mirada sobre el conjunto nos muestra una fantástica fotografía: la iglesia en primer plano, apareciendo sobre sus aristas, rincones urbanos del blanco y reluciente caserío de Gaucín; la escalonada construcción del fondo, donde el rojo de los tejados hace juego con los verdes y blancos de los jardines-miradores; la mole de el Hacho con su tajo Bermejo inclinado, como si amagara desprenderse hacia la derecha, señalando a las oscuras copas del pinar que asoma por Los Acinojales….


Me detengo en el detalle comprobando el lamentable estado de la iglesia que contrasta con la limpieza, mimo y perfecto cuidado del restante caserío. En todo se ve el progreso y la reciente mano del hombre.


¿En todo? Bueno, como en toda regla, en Gaucín también existe la excepción. Y ésta se circunscribe a la iglesia. Conocida es la importancia y antigüedad del templo, único edificio monumental que se mantiene completo y erguido en el paisaje de nuestro pueblo. Obra realizada en 1487, (1) nada más y nada menos, y sin lugar a dudas, la más importante de la villa, figurando en las estadísticas
"en el puesto catorce entre los templos más antiguos de la Diócesis de Málaga" (2).


Lo narrado hasta este momento, en recuerdo al cura Sánchez, es para decirle: -Reverendo, Vd. tenía razón.
-¡Ahora toca arreglarla!


Pero ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿En quién recae la responsabilidad sobre el mantenimiento de esta propiedad? Parece incuestionable que los primeros responsables han de ser sus propietarios. Propietarios que, no solo debe hacernos mirar hacia el Obispado de Málaga, desde mi punto de vista, los propietarios figuran por este orden:


1º.- La Iglesia. Porque es la titular de la finca.
2º.- Las Instituciones Públicas. Porque son ellas las administradoras de los recursos y hacienda del pueblo.
3º.- Los católicos. Porque ellos son los usuarios de los servicios que administra la Iglesia a la comunidad cristiana.
Por último, los vecinos y naturales de Gaucín. Todos estamos obligados a mantener y mejorar el patrimonio artístico y cultural legado por nuestros antepasados.

 

Como conclusión, y para evitar males mayores, es momento para recordar las palabras de Jordi Pujol, "Ahora toca". Toca coordinar la acción y poner en marcha la maquinaria para evitar que la iglesia de con su estructura en el suelo.

 

Teodoro de Molina de Molina
Sevilla 15 de diciembre de 2003

1 y 2.- HERMANOS GARCIA MOTA. GAUCÍN. Ayuntamiento de Gaucín. 1995.