Los participantes en el curso 'El Camino inglés' apuestan por su recuperación
Diario Sur. 8 de julio de 2006

Hace 200 años, contrabandistas, viajeros y militares británicos recorrían casi a diario la senda que separa Ronda de Gibraltar, que recibió así el nombre de Camino inglés. De aquellos tiempos quedan aún restos del camino -la llamada Fonda del inglés, en Gaucín, que cerró sus puertas hace ya tres años- y curiosos libros de firmas donde los viajeros dejaban su impronta. Ahora los participantes en el curso 'De Gibraltar a Ronda, el Camino inglés' quieren recuperar estos 90 kilómetros a través de valles y montañas para los amantes del senderismo.

En el siglo XIX, España era un referente romántico, los viajeros llegados de Inglaterra subían hacia Granada pasando por Ronda. Como ellos, los militares británicos hacían pequeñas escapadas a la Serranía, e incluso enviaban allí a sus familias para librarlas del duro verano gibraltareño.

 

Había contrabando

Pero unos y otros no estaban solos, el Camino inglés era también el de los contrabandistas, que traficaban sobre todo con telas y tabaco. Sin embargo el tren acabó con todo este trasiego de viajeros y provocó incluso el cierre de parte de estos caminos.

A lo largo de la semana los participantes en este curso han hablado de literatura, historia, medio ambiente, música y turismo. Han pasado por Gibraltar, San Roque, Gaucín, Benarrabá y todo el valle del Genal hasta llegar a Ronda. También se han desviado del camino para dormir en La Sauceda, en Cortes de la Frontera, y en Genalguacil. El esfuerzo, dicen, ha merecido la pena, y se muestran dispuestos a repetir.