Gaucin
Historia
 
Casa Medina Sidonia
Guzman el Bueno
Pergamino inédito
Alcalde de Gaucín
La adminstración en Gaucín S.XVI
El Fisco S.XVI
Puerta sacrístia
Gaucín en 1840
Gaucín en 1910
Alcaldes de Gaucín
 
LA HACIENDA SEÑORIAL EN GAUCIN Y SUS LUGARES. SIGLO XVI

Funcionamiento y Organización Administrativa de Gaucín en el S XVI (1)
Después de la toma de posesión del territorio de Gaucín, el cual comprendía los cinco núcleos urbanos de Gaucín, Algatocín, Benarrabá, Benamaya y Benhamahabu, por D. Juan Alonso Pérez de Guzmán Mendoza y Rivera, III Duque de Medina Sidonia, como parte de su Estado o Señorío, la villa sufre un cambio organizativo de dimensiones descomunales con el que había regido hasta entonces. El funcionamiento del territorio desde el punto de vista de las competencias se basó en tres pilares fundamentales: a) las competencias municipales; b) las competencias militares; c) las competencias eclesiásticas. Las dos primeras estaban interrelacionadas y dependían del Ducado, con sede en Sanlucar de Barrameda; las terceras eran competencias del cura y dependía del Obispado de Málaga.
El funcionamiento municipal estaba diseñado bajo el prisma de un
órgano de gestión: El Concejo con sus Ordenanzas; y un órgano de control: Los Juicios de Residencia y Las Visitas.

El Concejo estaba formado por personas de reconocida solvencia en sus oficios que gobernaban el territorio bajo la directriz política y administrativa emanada de la autoridad suprema, el Duque. Los cargos más importantes del Consejo eran: El Corregidor o Alcalde Mayor; El Recaudador o Tesorero; El Alguacil Mayor; El Alcaide; El Escribano; Los Alcaldes Ordinarios y Concejiles. El Duque elegía a las personas que debían ocupar los oficios en el Cabildo de Gaucín, entre personas de la villa o procedente de servidores de la Casa Ducal a los que se les recompensaba por los favores y servicios prestados. Las funciones y competencias que ejercían los distintos oficios eran:

El Corregidor. Era la máxima autoridad. Como representante del Señor en la villa tenia las funciones de impartir justicia, así como de atender las apelaciones en primer grado interpuestas por las sentencias dictadas por los Alcaldes Ordinarios - había uno en cada núcleo urbano-. Sus decisiones podían ser apeladas a varias instancias superiores. En primer lugar al Consejo del Duque, creado por individuos aptos y experimentados que accedían a este organismo tras muchos años de servicios en tesorerías, alcaidías o corregimientos. Además se podía recurrir a la Audiencia de Sevilla o a la Chancillería de Granada. Como último recurso existía la posibilidad de acogerse a la Justicia de la Corona. Esta posibilidad teórica de apelación tenía poco uso, ya que el ejercicio de ese derecho conllevaba grandes desembolsos, que no estaban al alcance de todos. Los Corregidores de la Casa de Medina Sidonia eran profesionales de las letras. Se requería que fueran Licenciados con título suficiente para ejercer la judicatura.

El Recaudador. Era un experto. Se encargaba de la recaudación de las rentas ducales. Existían dos conceptos para la recaudación: El Recaudador de oficio, dependiente de la Casa Ducal, y el Recaudado-arrendador de las rentas ducales que ejercía su función por una comisión del montante total.

El Alguacil Mayor. Ejercía la función de orden público en la villa, así como el cumplimiento de las sentencias y la recaudación de las tasas que provenientes del ejercicio de la justicia le correspondían al titular del Derecho -denominadas penas de Cámara o Promotora-.

El Escribano. Era la persona versada en letras y leyes que daba fe de las escrituras y demás documentos que pasaban ante él.

El Alcaide. Era el responsable y máxima autoridad militar del Castillo y por extensión de todo el territorio. De él dependían las personas con fuero militar y sobre las que no tenía jurisdicción el Corregidor. Todos estos cargos eran nombrados por el Duque aunque con diferencias entre el nombramiento de la autoridad civil y militar. Los cargos concejiles eran nombrados por el Duque de una bina que presentaba el Concejo saliente. El Alcaide era nombrado directamente. En Gaucín el Recaudador fue siempre compartido con Jimena. En los primeros años del siglo XVI el Alcaide desempeñaba las funciones de Corregidor.

Anteriormente hemos señalado que los mecanismos de control Señorial en el gobierno municipal lo componían los Juicios de Residencia y las Visitas.

Los Juicios de Residencia era el acto al que se sometía el Corregidor, junto con los demás cargos del Concejo, al finalizar el periodo de mandato en una villa. Este juicio era obligatorio para Corregidores y sus oficiales. Siendo ejecutado por un Corregidor foráneo y de mayor experiencia y prestigio nombrado por el Duque. En algunas ocasiones, el Corregidor "examinador" era el sustituto del saliente. Este juicio duraba treinta día, siendo pregonado por el pueblo para que fueran a declarar los súbditos que estuvieran quejosos de los juzgados o examinados.

Las Visitas consistían en una especie de inspección enviada por el Duque para comprobar la situación, estado y funcionamiento en que se encontraba la villa y el territorio. Los visitadores, además de llevar a cabo el control de los oficiales del Concejo y sus actividades, giraban visitas al castillo, propiedades del Duque, cárceles, pósitos, etc. El interrogatorio, muy minucioso, quedaba registrado en los libros de visitas, donde también quedaban plasmadas las irregularidades detectadas y las medidas propuestas por el visitador para corregirlas.
Las ordenanzas municipales que regulaban la vida de Gaucín y sus lugares fueron promulgadas en 1504, y estas comprendían dos aspectos: a) El político-administrativo, que regulaba el desarrollo de las instituciones municipales, b) el económico, que comprendía una serie de reglamentos de ordenación de la actividad productiva, como el emplazamiento y usos de los medios de producción, los usos de los bienes comunales y las penas y sanciones para los que la contravenían.


Notas Bibliográficas:
1. "EL DUCADO DE MEDINA SIDONIA EN LA EDAD MODERNA" Bohórquez Jiménez Domingo. Cádiz. 1999