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Don Jose Serrano Valdenebro estuvo en Almansa
Jose Luis Sanchez. Madrid. 31 Agosto 2003
Agradezco la detallada biografía publicada sobre D. José
Serrano Valdenebro, personaje sobre el cual me permitirán
añadir un par
de notas:
Mientras estuvo convaleciente en Gaucín (desde junio 1795), aprovechó el tiempo libre para escribir unos "Discursos varios sobre el Arte de la Guerra", publicados en Madrid en 1797. De esos discursos, he leído solamente el VII, relativo a la batalla de Almansa (25-IV-1707), de que trata en las págs. 117-143, al que siguen unas reflexiones críticas sobre la misma (págs. 117-143).
El libro está dedicado a Godoy y no cabe duda de que, en su día, coadyuvó a facilitar su ascenso a Brigadier. Se ha dicho que aquel trabajo sobre la batalla de Almansa "constituye, pese al tiempo transcurrido, la mejor inspección española sobre el tema" (R&D no. 8[1999], pg. 67).
Del texto se infiere que D. José estuvo personalmente en Almansa, "en la casa de D. Luis Enríquez de Navarra, Caballero Maestrante de la Real de Ronda", donde halló un viejo manuscrito francés, que utilizó con profusión, al que llama el "original de Almansa", sobre el que emitió el siguiente juicio: "Se trata de un documento notable al que se debe dar entera fe". Y tanto.
Él nunca llegó a saberlo, pero había hallado y empleado por primera vez el borrador que sobre aquella batalla compuso, en la misma casa almanseña de los Enríquez de Navarra, el mariscal francés D'Asfeld, que se alojó en ella desde el 23 de abril hasta el 1 de mayo de 1707.
D'Asfeld tuvo tiempo de poner aquellas
notas a limpio y hoy se conservan (aun inéditas) en la British
Library; en cambio, el borrador que Valdenebro llama unas veces
"la Memoria" y otras "el original" de Almansa,
desapareció durante el saqueo que aquella notable casa almanseña,
que aun existe, durante la Guerra Civil (1936).
La otra nota
se refiere a un hecho acaecido el 2 de marzo de 1811, cuando Serrano
Valdenebro mandaba las partidas de guerrillas que operaban en la
serranía malagueña, y por lo que se verá, bastante
más al sur.
Aquel día desertó, en
el camino de Málaga a Marbella, un sargento del regimiento
de Infantería Málaga no. 6, de las tropas españolas
del rey José I, entregándose o siendo apresado por
una de las partidas al mando de Don José.
El desertor llevada arrollada al cuerpo la bandera de su regimiento, que le fue entregada a Serrano Lo más probable es que éste la llevara a su casa y quedara allí olvidada en algún desván.
Así logró salvarse de
la orden de destrucción que las Cortes de Cádiz decretaron
sobre las enseñas militares del rey intruso, el 26-IX-1812,
sin duda para borrar el recuerdo de la
felonía de los españoles que sirvieron los intereses
de Napoleón, que tanto daño causó a España
con sus incontables latrocinios. Pues bien, aquella
bandera fue entregada por alguno de sus descendientes al Depósito
Hidrográfico de la Marina, el 30-IX-1853, en Madrid, y hoy
se
preserva en el Museo Naval de Madrid, catalogada con la referencia
644.
Saludos cordiales, Juan L. Sánchez, Madrid.
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