Cañamaque toma la palabra

"La he pedido para tener el gusto de presentar a la Cámara nada menos que 44 documentos justificativos contra la elección de la circunscripción de Canarias, por la que aparece malamente derrotado por artes oficiosas y oficiales de agentes subalternos, como en su día se demostrará, el candidato adicto Sr. Fernández Bethancourt.

Y ya que estoy en el uso de la palabra, si la cortesía del Sr. Presidente me lo permite, voy a dirigir un ruego a la Comisión de Actas. Dice el artículo 106 de la vigente ley electoral que las juntas de escrutinio general deben remitir, inmediatamente después de hecho aquel, el Acta a la Secretaría del Congreso. Esta disposición de la ley se ha cumplido por cierto muy bien por todos los distritos de la Península, y aún por los de Cuba y Puerto-Rico. Solo hay una excepción: las actas de la circunscripción de Canarias, que han podido venir muy holgadamente por el correo del día 15, y sin embargo no han venido. Si se tratara de un acta cualquiera, de un acta como hay muchas, yo no diría nada; este caso sin ser regular, no tendría nada de extraño; pero se trata de un acta que tiene ciertos secretos políticos, de un acta poco correcta, y en esta laguna de tantos días, bien saben los Sres. Diputados que el amaño, la precaución y el disimulo pueden haber hecho mucho.

Yo ruego, pues, a la Comisión de actas que, cumpliendo lo del artículo 128 de la ley electoral previene, se saque el tanto de culpa que deba sacarse para esa Junta de escrutinio y se le aplique la sanción penal que dicho artículo establece. Es un acta muy grave y muy singular, y además de todas sus singularidades está la singularidad de que es la única acta de España, incluyendo las de Cuba y Puerto-Rico, que no han venido a la Secretaría del Congreso, y esto, como comprenden los Señores Diputados, se presta a muchas sorpresas "